martes, 29 de mayo de 2012

Facundo Moyano dice

El Domingo 27 Facundo dio un reportaje a Pagina 12, donde expreso la posición de un sector del sindicalismo respecto a la actualidad política nacional y mas específicamente sobre lo el gobierno. Si bien sigue algunas de las lineas trazadas por su padre sobre algunos temas, entre los que sobresale la inflación; Facundo planteo una idea central que debe ser atendida por los dirigentes, no solo del kirchnerismo, sino de todos los espacios políticos y de organización: debate y auto critica. La falta de debate sepulto mas de una experiencia política y la carencia de auto critica ha hecho evaporar la representación de muchos dirigentes (enormes, medianos, pequeños y minúsculos). Loable es que un pibe de 30 años proponga auto critica cuando muchos carcamanes históricos pregonan sobre el país y la historia como si hubieran nacido a la política en el 2003.

Pero no habrá debate si no hay democratizacion. Eso también le cabe a la CGT. Facundo es un cuadro lucido e inteligente; un joven dirigente formado en viejas y nuevas lecturas. Es un dirigente parido en una nueva era, pero a diferencia de muchos otros jóvenes dirigentes tiene pensamiento propio. El relato de anécdotas repetidas una y otra vez se replica vacía y sin sabor. A dejarse de joder que militar no es solo correr a un acto, pintar un paredón y llevar una caña. Debatir para participar y participar para debatir. Hacer política no es solo hacer algo por los otros, sino hacer algo por uno mismo. Si no cambiamos no cambiamos nada.

No salimos de la política empresarial para ingresar incautos en la gerencia de la política. La política y la gestión son cosas que convergen y por eso son distintas. Lo material es la base para transformar la vida cotidiana, pero no alcanza.

Cordobazo - 29 de Mayo 1969

sindicatos para todos y todas
organizarse para transformar, no a la burocracia clientelar

miércoles, 16 de mayo de 2012

Yo tuve un barrilete

Y tambien tuve otro. Subia facilongo, bajo mi comando espectacular. Eramos docenas de pibes en el descampado de Adrogue, remontando nuestros super barriletes, hechos a pulmon, con la ayuda de los viejos y el ojo observador de los vecinos. Tirados en medio de la calle, con papeles, cañas, hilo, tijeras, plasticola y un lastre de arroz en una pequeña bolsita. Lo ibamos a remontar, pero ademas quieriamos dirigirlo por el cielo azul. Deseabamos conducirlos incluso hasta nuestros sueños.

Pero a los barriletes los conduce el viento.