Pasar de la euforia al temor no es algo ajeno a los hombres y mujeres. Infundir pánico es de cobardes. La reciente noticia sobre la salud de Cristina va a dar pasto a los cobardes, que son minoria. Los gestos del pueblo y la militancia no son de dolor, sino de amor. Y eso es lo importante. El amor siempre deja huellas indelebles, recuerdos tibios y futuros esperanzadores.
¡Que no cunda el pánico! Acallar las voces de preocupacion y señalar despectivamente a los cobardes es hoy la acción primera.
La enfermedad no es ajena a los hombres y las mujeres. Es como la belleza y la fealdad, siempre esta por ahi. La enfermedad no es un hechizo ni un maleficio. Pero estar sano y enfermo no son estados, sino parte de este proceso que es vivir. Los cobardes temen a la enfermedad, a la justicia y al amor. Por eso son cobardes.
Tenemos que seguir. Porque todo sigue igual.
¡Que no cunda el pánico! Acallar las voces de preocupacion y señalar despectivamente a los cobardes es hoy la acción primera.
La enfermedad no es ajena a los hombres y las mujeres. Es como la belleza y la fealdad, siempre esta por ahi. La enfermedad no es un hechizo ni un maleficio. Pero estar sano y enfermo no son estados, sino parte de este proceso que es vivir. Los cobardes temen a la enfermedad, a la justicia y al amor. Por eso son cobardes.
Tenemos que seguir. Porque todo sigue igual.
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